Capilla en Colonia

Esta pequeña Iglesia católica está situado a orillas del Río de la Plata en una playa aislada; y fue diseñada por los arquitectos Lambrechts-Bertinat, para ofrecer un plan flexible para usos múltiples, conservando la simplicidad y el simbolismo.
Los tramos de arena blanca contrasta fuertemente con el rojo sangre las aguas del Río de la Plata haciendo una etérea calidad de la luz que se refleja en los colores de la iglesia.


El interior es luz, envuelto por estos dos tirantes de las paredes plegables celebración de un casco en forma de techo, que flotan por encima, que señala a la vista de los visitantes.


La cruz, puede verse en la playa por encima de la línea de árboles a lo largo de la costa. El diseño fue inspirado por un tema nautico basada en las referencias de la inspiradora historia de un pequeño de madera tallada del siglo XVII la imagen de la Virgen María, hecha por indígenas sudamericanos, trajo al país a través de los poderosos ríos de América del Sur.


La composición general se hace eco de la moderna Expresionismo holandés, que se convirtió en un lenguaje tradicional en el hogar y arquitectura pública uruguaya desde comienzos de los años 1920.

Iglesia de Atlántida


Esta iglesia construída en Atlántida (depatamento de Canelones) por el ingeniero Eladio Dieste (uruguayo); y fue proyectada para albergar 300 fieles sentados, pero con amplios pasajes sin bancos que permitirán llevar su capacidad a más de 500 fieles cuando sea necesario.

La iglesia se concibió como un gran espacio, al que la estructura misma da una unidad esencial, cuyas proporciones se estudiaron para que los fieles estén cerca del altar, de modo que sea viva su participación en los misterios sagrados. La espacialidad de la nave hace sentir al fiel esa realidad muchas veces olvidada de puro consuetudinaria. La zona que ocuparán los fieles al comulgar está elevada un escalón sobre el piso de la nave, incorporándose visualmente a la unidad que forma el presbiterio dentro de la iglesia. Todas las ventanas practicadas en las paredes iluminan a los fieles de atrás y concentran su luz sobre él.


Se ha construido en el techo un lucernario que da a esta zona una suave luminosidad y por detrás del presbiterio se ve la pared del fondo, tratada con un aparejo de ladrillo muy rugoso e iluminada por una ventana horizontal que muestran los planos. La luz transforma esta pared en un fondo, a la vez sereno y llameante. El altar es un bloque macizo de piedra apenas desbastada, de la que se ha pulido solo la parte superior. Sobre el altar un crucifijo de grandes dimensiones, notable escultura de Eduardo Yepes se verá de la nave destacándose sobre el rojo, avivado por la luz, de la pared del fondo.

La imagen de Nuestra Señora de Lourdes se montará en una hornacina tronco piramidal dispuesta de modo que las juntas de las hiladas de ladrillo produzcan la sensación de que su profundidad es muy grande, infinita, con lo que se ha buscado sugerir el espíritu de la aparición que la capilla recuerda.

El coro se dispuso en un entrepiso sobre la fachada principal que da al norte. Los muros de esta fachada se han tratado de manera de dejar a la derecha un amplio atrio, protegido por el piso del coro, soleado en el invierno y en sombra en el verano. Sobre el fondo del atrio se pondrá un banco de piedra o de madera.

Todo el entramado del coro y las paredes que lo sostienen no llegan a tocar a la estructura principal, queda entre ambos una junta de unos diez centimetros que se ha cerrado con una chapa de onix. La estructura principal cuenta así como una unidad aún constructiva, que es lo que es, y además la luz que pasa por esa ranura tiene un misterio y un encanto muy especial.

El conjunto se completa con un campanario independiente, que será el motivo dominante de la futura plaza a la que han de dar la casa y el salón parroquiales. Se ha procurado hacer un campanario que cumpla con toda la complejidad de funciones que le son propias, que sea también esa extraña construcción que siempre ha sido.

Los medios y materiales usados quieren también ser expresivos. Son humildes como los fieles para quienes la iglesia se ha construído, pero han sido tratados con un desvelo que aspira a ser el homenaje que estos humildes merecen.
Los pisos, paredes y techo se han construido de ladrillo. Todo este ladrillo, que se dejará “a la vista”, es resistente o está incorporado de manera esencial a la construcción.
Las técnicas empleadas son una generalización de las ya usadas por Dieste en otro tipo de edificios, fábricas y gimnasios. La incorporación de armadura y el uso de morteros convenientes vuelven estructuralmente activo al material cerámico y hacen que sean posibles con él, y a bajo costo, cosas que serían impracticables económicamente con el hormigón armado; por ejemplo, las paredes onduladas de esta hermosa iglesia.

Casa en Long Island

Sobre un terreno de 12.000 m² y a orillas de un gran estanque y con vistas al océano, se construye esta exelente vivienda construída por el aquitecto Williams Tod.


Rodeado de pinos, con bosques y matorrales que separan la casa de sus vecinos, se comienza a disfrutar de al verdadero placer.
La vivienda consta de cuatro volúmenes bien definidos:
1) espacio público
2) ala del dormitorio principal
3) ala de invitados
4) sala de máquinas-almacén.

Los tres primeros se conectan entre sí por pasajes acristalados. La casa no posee aire acondicionado y aprovecha la ventilación cruzada de ventanas cuidadosamente situadas. Para hacerla lo más acogedora posible para niños.

La estructura es de madera con revestimiento exterior de cedro. Para el interior de las paredes se utilizó paneles de abeto y las ventanas de caoba. El hogar, que domina el living, es también de ese material. Las bibliotecas, camas, vestidores y otros muebles hechos ad-hoc son de cerezo.

Casa Once Mujeres

Vivienda de verano, construida por el arquitecto Matias Klotz, ubicada en la ladera de una duna, a 160 kilómetros de Santiago (Chile).
Aquí se reúnen padres, hijos y amigos a pasar fines de semana, o períodos más largos especialmente en el verano.


La casa es como un volumen rectangular de hormigón visto que contiene una sala de juegos y el cuarto de TV en el zócalo, las habitaciones y espacios de jóvenes en la planta baja, y el estar principal, la cocina y la habitación principal en el nivel superior.


El lugar apuesta a una exelente vista al Océano Pacífico, a la vez que una fuerte pendiente hacia el mar. Esto hace que el proyecto se desarrolle en tres niveles y la totalidad de las habitaciones con vista al mar.
También tiene una habitación para invitados bajo la piscina.

Guthrie House


Los arquitectos chilenos Felipe Assadi y Francisca Pulido recibieron un encargo simple: una casa de poca superficie y amplios espacios. Ellos diseñaron una planta de un piso y sólo 140 m2, pero tomando como punto de partida la inmensa vista hacia el Valle de Chicureo y la pendiente que les imponía el terreno...


La casa logra concentrar en un piso todos los recintos pedidos por los propietarios. La pronunciada pendiente del terreno permite ocultar casi por completo el volumen, que aparece como una plataforma y coincide con el acceso. La imagen de este objeto se repite en el interior, como un mueble alargado que ordena el espacio público y marca la entrada principal. Los espacios de encuentro se concretan en una planta en forma de U donde en el área central se ubican el estar, el comedor, la cocina y el acceso. En los laterales se ubican los dormitorios y servicios.

Atelier Kazuhiko Oishi

En general los japoneses, en este caso Kazuhiko Oishi, son muy sensibles para una dirección de un edificio. Estos consideran la dirección de la luz como factor importante en la vida cotidiana.
Básicamente, el diseño de esta casa está determinado por una estructura blanca y una estructura negra, con una composición en tres capas.

Como resultado de ello, la existencia de la terraza se convierte en uno de los elementos indispensables en el entorno urbano. Una gran cantidad de balcones en la forma que se saltó fuera visto en la vivienda multifamiliar.

El "engawa", que ha sido uno de los elementos de un edificio tradicional japonés servido para estar en condiciones de vínculo en el exterior y el espacio dentro del espacio sin problemas. Un moderno japonés "balcón" se asemeje a ella con un papel de un tradicional "engawa".
Sin embargo, la consideración de un diseño de los balcones no ha sido suficiente por prioridad funcional y pierde una escena. Esto hizo que el paisaje urbano atractivo en el Japón.
Cuando la planificación de esta casa he tratado de resolver este problema.

En La Cruz de Pared Residencia, la composición de los espacios intermedios se utiliza como un método para vivir en la ciudad.
El sitio está esquina terreno de 130m2. Y que se enfrenta a dos direcciones cubierto con cerezos. A finales de marzo y abril, la familia puede disfrutar de hermosas flores de cerezos a través de un balcón de su habitación. Es su privilegio especial constituye un elemento valioso, porque una cosa es el cerezo florales arte que es especial para los japoneses. Este factor actúa como un importante incentivo para hacer el plan.

El balcón de la segunda planta dispone de una función como un porche de una zona fronteriza. Además, debido a que está construido sobre un destacado sitio frente a la carretera en forma de T, la aparición de una cruz marco da un impresionante impacto.

Casa Alenquer

Esta semana está dedicada a las Viviendas.
Comenzaré con los Arquitectos Aires-Mateus.

La Casa en Alenquer (Portugal) tiene su valor emblematico en las paredes exteriores. Estas crean espacios con gran carácter y fortaleza; sto es gracias a su peso y la ambigüedad de sus límites.
Los espacios de esta vivienda están pensados claramente. La tensión es dada por la confrontación, la cual, incorpora una geometría rehecha libremente a partir de un objeto existente .